Como todos los días iniciamos con una meta nueva al despertar, sobrevivir al mundo frío y sin piedad en el que habitamos. Debemos ser cuidadosos con los pasos que damos, las personas que conocemos y a quienes guardamos en nuestro interior.
Como todos los días paso desapercibida frente a situaciones que no requieren de mi intervención, camino con rumbo a casa, a clases o de compras, con la música de un lado y mis sueños del otro. No me mal entiendan, no resulto indiferente con los demás, simplemente no me siento a gusto al estar en lugares donde no soy bienvenida, así que, me concentro en mí hasta que alguien o algo más capte mi atención.
En las tardes acostumbro a ordenar mis ideas y establecer cierto cronograma mental para realizar mis actividades sin presión, cómo no hacerlo si habito un ambiente lleno de ocupaciones a mi alrededor.
Vuelvo a casa en las noches con el único objetivo de recobrar fuerzas con el profundo sueño que me proporciona una buena ducha y algo de música suave, qué mas puedo pedir!.
Sé que mañana será diferente, yo lo seré por más mínimo que sea el cambio, la gente lo será, todo cambiará y como dijo alguien una vez "Y así como todo cambia, que yo cambie no es extraño", Mercedes Sosa.

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